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IU-La Isla recuerda que todos los últimos alcaldes han apostado por la especulación del llamado “balcón a la Bahía”. La maquinaria inmobiliaria del PSOE, las Torres de los Andalucistas y el ninguneo de la zona por parte de los populares, dejaba claro que el tema de la playa de la Casería y su entorno, su valor social, paisajístico, medioambiental y patrimonial, no estaban en su agenda.

Veinte años ha estado el expediente abierto, y ahora se rasgan las vestiduras quienes han ostentado cargos institucionales en el Ayuntamiento y con influencia en la Junta. Veinte años para que ahora pongan cara de sorpresa y de indignación por algo que se sabía que iba a pasar todos estos años”, asegura Gonzalo Alías, Coordinador Local de IU y del Núcleo Comunista “Pepe Casado”.

La regeneración de la playa de la Casería es algo que nace de una petición de los gobernantes locales, y por tanto, intentar culpar a los técnicos de Costas es la reacción cobarde al ver el rechazo de la ciudadanía a los desalojos planteados. 

Izquierda Unida siempre ha insistido en la falta de preocupación de los gobiernos locales a la hora de poner en valor el patrimonio de la zona, como el cementerio de los soldados y el puente de Ureña, u olvidar el carácter compensatorio a un barrio que poco a poco se ha visto rodeado por incomprensibles iniciativas inmobiliarias “que solo responden al modelo especulativo sin carácter social. Y la playa juega un papel fundamental“, continúa Alías.

Para IU-La Isla, “todos conocían que la regeneración de playa llevaría a la resolución de los expedientes por parte de la Delegación“, y exigen a quienes tuvieron responsabilidad de gobierno en los últimos años que asuman su responsabilidad por no haber encarado este problema cuando tuvieron la ocasión de hacerlo. 

Proponemos que sea un momento para la reflexión de cómo queremos nuestra ciudad, pues a tenor de los proyectos de los populares, de Cavada y andalucistas, la próxima zona en sufrir un escándalo similar puede ser el barrio de la Almadraba, donde se proyecta la construcción de un hotel de diez plantas justo delante de la Ermita del Cerro”, advierte Gonzalo Alías.