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Chiclana, Conil, Barbate… son algunos de los municipios que tienen instalada la conocida “veleta del atún”, un símbolo que se usa para identificar la zona como referencia de la industria almadrabera del litoral gaditano. 

Fue en 1914 cuando la Compañía Almadrabera Española, asentada en La Isla, era un gran centro industrial en España. Es otro pedazo del enorme patrimonio que tiene nuestra ciudad. El monumento al atún es un acto simbólico que tiene su importancia, pues uniría La Isla al reconocimiento que le dan otros municipios a la tradición almadrabera que también tiene nuestra ciudad”, asegura Gonzalo Alías, Coordinador local de IU-La Isla y del Núcleo Comunista “Pepe Casado”.

Un símbolo que dota de identidad a las célebres ferias gastronómicas del atún, cuyos municipios ven cómo durante ese periodo duplican su población en régimen turístico, un beneficio que, por historia y tradición, también podría repercutir en la hostelería local.

Izquierda Unida propone que La Isla tenga también su veleta del atún en una zona visible, con una feria gastronómica del producto propia y que sea susceptible de ser integrada en una suerte de ruta provincial de la tradición almadrabera por la provincia. Hay que recordar que en La Isla ya hubo establecimientos que realizaban el famoso ronqueo. 

La Isla, a pesar de haber tenido una gran industria almadrabera y de retener aún restos de la chanca y del muelle de lo que fue dicha industria, presenta una gran oportunidad para trabajar en la recuperación y desarrollo futuro de una tradición gastronómica que tantos beneficios da a otras ciudades de nuestro entorno, mediante ferias, concursos de platos y otras actividades lúdicas y didácticas.

 “En la ciudad existen muchos posibles asesores para las rutas gastronómicas del atún, así como de lo que fue nuestra almadraba en la zona de Camposoto”, explica Alías.

IU-La Isla también propuso el denominado “Tres Mil Festival”, una apuesta por dar a conocer el ingente patrimonio de nuestra ciudad desde cuando llegaron los fenicios a nuestras costas, acercando su interés a la ciudadanía a través de iniciativas de carácter histórico, gastronómico y lúdico. “Tenemos un modelo de ciudad muy claro. Y el valor patrimonial, histórico y cultural de La Isla es uno de sus ejes fundamentales”, sentencia Gonzalo Alías.