IU-La Isla avisa al Gobierno local que confunde la «ciudad verde» con la monocromía del césped artificial


Izquierda Unida insiste en recordar al gobierno municipal que las planificaciones urbanísticas deben ser coherentes con la mejora del uso que la ciudadanía hace de los espacios de la ciudad, y que el compromiso con el medioambiente es de obligado cumplimiento. «Hay que asegurar entornos que garanticen calidad de vida, que maximicen sus posibilidades con la salud de las personas y la socialización de las barriadas. En este sentido, lo que se conoce como ‘urbanismo verde’ es fundamental para entender el aprovechamiento de los espacios públicos de La Isla«, asegura Gonzalo Alías, Coordinador Local de IU y del Núcleo Comunista «Pepe Casado».

En este sentido, IU-La Isla defiende que las ciudades son para la ciudadanía, y que el interés general siempre ha de prevalecer sobre intereses privados que limitan las posibilidades medioambientales que ofrece La Isla.

Izquierda Unida ironiza con el modelo improvisado del gobierno de Patricia Cavada, en el que confunde «urbanismo verde» con imponer dicho color como única opción visible para algunos espacios naturales que están siendo cubiertos por césped artificial.

«Cuando se carece de un proyecto urbanístico sostenible o no se desarrollan herramientas como el Plan Director de Arboleda, se cometen atrocidades como las que está sufriendo La Isla, con podas salvajes, monocultivos de color verde, parches de césped artificial, y sumando árboles sin contar con el movimiento vecinal, sin implicar a colectivos medioambientales y sin dar a conocer las especies que se van a plantar ni el criterio para su elección«, denuncia Alías.

IU-La Isla considera que la errática planificación de las zonas verdes del actual gobierno municipal solo se explica en la escasa consideración prioritaria que se tiene con el medioambiente, así como la poca visión sobre la importancia y los beneficios que pueden llegar a ofrecer dichas zonas para la salud de las personas que viven y trabajan en La Isla.

Por este motivo, Izquierda Unida propone, entre otras medidas concretas, un plan de silvicultura que cuide la poda y que se plantee la ciudad polícroma con plantas fanerógamas propias de nuestra zona, y que sean precisamente los colores de nuestras especies florales mediterráneas y atlánticas las que den vistosidad a los espacios naturales de La Isla.

«Siendo más concretos, las rotondas podrían actuar como pequeños pulmones dentro de las carreteras si se plantaran alcornoques, quejigos, acebuches, algarrobos,  y si se cubriesen las zonas con matorral con retamas blancas o amarillas. No solo se gana en vistosidad, sino que sería un espacio que mejoraría la absorción del CO2 que emiten los escapes de los vehículos«, afirma Gonzalo Alías,

Además, Izquierda Unida sostiene que su propuesta incluye el traslado de todas las esculturas situadas en las rotondas a parques urbanos, garantizando que la ciudadanía pueda disfrutar de cerca estas obras, hoy día de acceso impensable para quienes van en silla de ruedas o padecen movilidad reducida. «El arte hay que acercarlo a las personas, no alejarlo. Una buena planificación de parques públicos podrían servir de bosques urbanos que ofrezcan el atractivo añadido de la variedad floral y de las aportaciones artísticas«, defiende el Coordinador de IU-La Isla.

Izquierda Unida lamenta que se haya apostado por el césped artificial en zonas donde podría haberse recurrido a la flora multicolor propia de la zona. El Gobierno local ha dejado claro que no está para trabajar a la hora de estudiar e identificar los parámetros medioambientales que ofrece La Isla para elaborar una política verde en su conjunto.

«Para Izquierda Unida la ciudad debe ser la fuente de la igualdad. Y esto pasa por elaborar un compromiso básico, y es llevar al máximo la garantía de que el entorno por donde la ciudadanía desarrolla su vida sea lo más saludable posible. Esto es lo llamado urbanismo ecológico o urbanismo verde, que no es más que entender la necesidad de dotar al desarrollo de nuestros espacios un enfoque medioambiental y ecológico, de forma participada y, por qué no, alejada de la monocromía«, sentencia Alías.