Las personas que formamos parte del proyecto político y social “ENTRE IGUALES” del que emana la candidatura de IZQUIERDA UNIDA – LA ISLA, adquirimos un compromiso ético que tendrá que verse reflejado en dicha candidatura de hombres y mujeres que se presentan bajo esta propuesta, debiendo ser reflejo del mismo la acción política que surja de las próximas elecciones municipales y más concretamente la actuación de las personas que ocupen cargos electos.

Las personas que formamos parte de la candidatura municipal por IZQUIERDA UNIDA y particularmente las que ocupen cargos públicos en representación de esta asamblea ciudadana, se comprometen a impulsar los instrumentos y mecanismos legales necesarios para que estos principios éticos se conviertan en norma obligatoria para todos en la administración municipal.

Este Código Ético compromete a:

Defender la aplicación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en el ámbito social, político e institucional de nuestra sociedad y cuenta con tres principios fundamentales:

  1. Democratización de la representación política, fiscalización y rendición de cuentas.
  2. Financiación transparente y gestión adecuada de los recursos.
  3. No profesionalización de la política, supresión de privilegios y medidas contra la corrupción.
  1. Democratización de la representación política, fiscalización y rendición de cuentas

1.1. Defender lo establecido en el programa político de la candidatura y actuar como representantes, obligados a seguir las decisiones tomadas en los mecanismos democráticos y abiertos a toda la población que fije la asamblea, promoviendo la corresponsabilidad política de todos y todas.

1.2. Hacer públicas las agendas de los representantes, para hacer visible con quién se reúnen y los temas que se tratan. Se harán públicos también los órdenes del día y las actas de las reuniones en las que participen estos representantes.

1.3. Facilitar todos los ingresos, bienes y rendimientos patrimoniales de los representantes, así como todos aquellos datos necesarios para la detección de posibles conflictos de intereses y la elaboración de auditorías ciudadanas. Este compromiso se extenderá a los tres años siguientes a su salida de la gestión pública.

1.4. Hacer públicos los criterios de contratación de los cargos de libre designación.

1.5. Rendir cuentas de sus actuaciones ante la ciudadanía, mediante instrumentos presenciales y virtuales, asamblearios, democráticos y abiertos a toda la ciudadana, sectoriales o generales (ciudad, barrio, distrito…).

1.6. Aceptar la censura (y revocación en su caso) de concejales/as y cargos de libre designación por mala gestión o por incumplimiento flagrante y no justificado del programa. Para que esto sea posible, se establecerán mecanismos de garantía y evaluación de la gestión de las personas con cargos públicos de la candidatura, y la ciudadanía tendrá el derecho y el deber de participar activamente en el control y seguimiento de la labor de los cargos públicos para garantizar una correcta y honesta aplicación de este principio.

1.7. No acceder durante un periodo mínimo de cinco años, a cargos de responsabilidad en empresas creadas, reguladas, supervisadas, o que hayan sido beneficiarias de un contrato municipal, dentro del ámbito y/o sector donde ha desarrollado su función representativa. En ningún caso se ocuparán cargos en los consejos de administración de estas, salvo en las empresas públicas sin obtener ningún tipo de remuneración ni privilegio por el desempeño del mismo.

1.8. Mantener un contacto habitual con colectivos en situación de vulnerabilidad, garantizar el espacio necesario en sus agendas para atenderlos y dar respuestas a sus propuestas, y tener presentes a la hora de tomar decisiones los informes de las personas de la administración que trabajan con estos colectivos.

1.9. Garantizar la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones relevantes y en el posicionamiento político de la candidatura sobre temas estratégicos y proyectos de impacto social, ambiental o urbanístico en la ciudad, distritos o barrios, teniendo en cuenta los principios de subsidiariedad y solidaridad. Todas las personas que ocupen cargos electos y de designación se comprometen a impulsar y apoyar todas las iniciativas ciudadanas propuestas a través del marco legal vigente o en el marco de la candidatura (a escala de barrio, distrito o ciudad).

1.10. Los cargos públicos de Izquierda Unida – La Isla no asistirán a acto religioso alguno en representación del Ayuntamiento, suscribiendo así su compromiso de laicidad.

  1. Financiación transparente y gestión adecuada de los recursos

2.1. La transparencia en la gestión de Izquierda Unida – La Isla, será la marca de identidad de nuestra propuesta, publicando desagregados todos los datos referentes a los ingresos y gastos que se generen.

2.2. Se establecerá un tope máximo a las donaciones privadas, renunciando expresamente a donaciones empresariales o de particulares con intereses en el ayuntamiento y que puedan coartar la independencia política de la candidatura.

2.3. Siempre que sea posible y para garantizar la independencia y la coherencia con nuestro programa, Izquierda Unida – La Isla renunciará a los créditos bancarios que no prevengan de las instituciones de banca ética.

2.4. Izquierda Unida – La Isla gestionará sus recursos con la máxima austeridad, eficiencia y transparencia, apostando por la austeridad en la campaña electoral.

2.5. Fomentará el micromecenazgo finalista, es decir aquel que está destinado a acciones y necesidades concretas.

2.6. No se utilizarán fundaciones o entidades jurídicas para financiarse con recursos y mecanismos poco transparentes y con objetivos distintos a la candidatura.

2.7. Izquierda Unida – La Isla en la acción de gobierno, hará uso de la financiación coherente con este código ético y sus valores, realizando aportaciones puntuales, finalistas e indiscriminadas encaminadas a fortalecer el tejido asociativo (sin generar dependencias ni clientelismos).

  1. No profesionalización de la política, supresión de privilegios y medidas contra la corrupción

Las personas con cargos electos, gerenciales y de libre designación se compromenten a:

3.1 No aceptar en ningún caso, regalos ni privilegios que se les puedan ofrecer por su condición y que puedan significar un trato de favor.

3.2. No duplicar cargos en las instituciones, salvo aquellos vinculados a su condición de concejal/a.

3.3. Los cargos electos de Izquierda Unida – La Isla, han de recibir una retribución adecuada a su trabajo en caso de tener dedicación exclusiva, con un máximo que en ningún caso ha de superar los emolumentos netos de un funcionario del grupo A del Ayuntamiento, sin recibir más de un sueldo ni cobrar retribuciones extras por asistir a reuniones de ningún tipo si tienen asignado un salario por su actividad. En la primera Asamblea que tenga lugar tras las elecciones municipales se decidirá el importe de la referida retribución.

3.4. Limitación de mandatos a dos mandatos consecutivos, excepcionalmente prorrogable a un mandato más siempre que se dé un proceso de discusión y validación ciudadana.

3.5. Compromiso de renuncia o cese de forma inmediata de todos los cargos, ante la imputación por la judicatura de delitos relacionados con corrupción, prevaricación con ánimo de lucro, tráfico de influencias, enriquecimiento injusto con recursos públicos o privados, cohecho, malversación y apropiación de fondos públicos, bien sea por interés propio o para favorecer a terceras personas cuando no tengan el fin de proteger a personas en riesgo de exclusión o que vivan en condiciones infrahumanas.

3.6. Compromiso de renuncia o cese de forma inmediata de todos los cargos, ante la acusación judicial por delitos de racismo, xenofobia, violencia de género, homofobia u otros delitos contra los Derechos Humanos o los derechos de las personas trabajadoras.